globo
Vuelo en globo de pasajeros, publicidad, eventos...


Siempre en las nubes

botonempresabotonserviciosbotonaerostacionbotonblogbotonvideosbotongaleriaimagenesbotonlibrosbotoncontacto

 

Siempre en las nubes. Rutas en globo

Lo primero que hay que saber es que un globo no puede dirigirse, vuela a merced del viento, dentro de él. A pesar de ello los pilotos pueden jugar con las corrientes para buscar aquellas cuya dirección es más conveniente. Para sobrevolar lugares concretos se selecciona el lugar de despegue en función del viento dominante ese día. Despegando todos los días desde el mismo lugar se disfrutará en cada ocasión de un vuelo diferente. Los que aquí detallamos son algunos de los lugares de vuelo más habituales, describiendo un vuelo característico, que por las particularidades de los paseos en globo es muy difícil que se repita con exactitud, pero que si puede dar una idea de las sensaciones y vistas que se disfrutan a bordo de un globo aerostático.

Volamos en toda España. Estos son algunos de nuestros destinos más habituales:
SEGOVIA · MADRID · ARANJUEZ · VALLADOLID ·MÉRIDA · SALAMANCA· TOLEDO

VOLAR EN SEGOVIA

Descubre un mundo nuevo en el mundo de cada día. La diferencia estriba en la perspectiva. Descubre una nueva forma de viajar y de ver, de experimentar los lugares que ya conocías. Desde un globo aerostático el paisaje llena los sentidos, una absoluta sensación de tranquilidad inunda al viajero y la aventura está asegurada, pues los globos no pueden dirigirse. Es decir, que despegando todos los fines de semana del mismo sitio puede que no aterrices nunca en el mismo lugar.

El despegue es muy suave, no da nada de miedo, incluso personas con mucho vértigo pueden disfrutar plenamente de la experiencia. Apenas te das cuenta de que se ha iniciado el vuelo. A veces te rodean otros globos mientras amanece sobre Segovia, el espectáculo es increíble. La catedral de Segovia esta ahí mismo, casi parece que puedes tocar su parte más alta. Desde el aire el Acueducto adquiere nuevas proporciones. El Alcazar parece un castillo de cuento y la porpia ciudad de Segovia es un espectáculo inolvidable si se aprecia desde la tranquilidad del balcón que supone la barquilla de un globo aerostático. El vuelo continúa por los alrededores de Segovia, y puede observarse mucha fauna, como zorros o corzos, pero sobre todo aves: buitres leonados, cernícalos, ratoneros, milanos y con suerte algún águila real o algún halcón peregrino.

El aterrizaje es uno de los momentos más divertidos y emocionantes. El vuelo de aproximación permite disfrutar del paisaje con los ojos de un pájaro. Pero incluso tras el aterrizaje la experiencia no ha terminado, volar en globo es mucho más que un simple vuelo, alrededor hay una tradición que se repite allí donde vueles, en cualquier lugar del mundo. Tras el vuelo se recoge el globo y luego todos los pasajeros y la tripulación disfrutan de una copa de cava. Allí, en mitad del campo, con Segovia al fondo iluminada por el sol, y el cava frío, parece estar viviendo un sueño. Además cada pasajero recibe un diploma de bautismo aéreo.

 

QUE VER: Los mismo monumentos que hacen de Segovia un destino imprescindible y que ya hemos visto desde el aire, requieren ahora una visita desde tierra. Cerca de Segovia tenemos también el Palacio de Riofrío, La Granja...

COMER: Segovia y sus alrededores están repletos de hornos de asar donde disfrutar de un buen cordero o de su famoso cochinillo. No dejen de probar el picadillo o los vinos segovianos como el Ribera de Polendos.

ALOJARSE: Dentro o fuera de Segovia hay también muchos lugares donde alojarse. Entre la múltiple oferta de casas rurales recomendamos "El Planeta Escondido" un lugar encantador donde la estancia será un auténtico placer. María su propietaria os hará sentir como en casa. Se encuentra en Losana de Pirón, a quince minutos del centro de Segovia.

PASEO EN GLOBO POR SEGOVIA:
info@siempreenlasnubes.com / Telf. 607 11 58 46



VER MÁS RUTAS EN GLOBO


VOLAR EN MADRID: SIERRA NOROESTE y PARQUE REGIONAL DEL CURSO MEDIO DEL RÍO GUADARRAMA

ZONA DE VUELO: Siempre en las nubes realiza paseos en globo en el Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama, muy cerca de la localidad madrileña de El Escorial, con unas fantásticas vistas de la Sierra de Guadarrama y del skyline de Madrid. Durante el vuelo se sobrevuelan diversos núcleos urbanos, se atraviesan zonas de sotos, riberas y vegas de los ríos Guadarrama y Aulencia, así como dehesas de encinas y encinares y cultivos de secano sobre la campiña detrítica. Desde el globo también es posible observar diferentes especies de caza menor como perdices, conejos y liebres, y rapaces representativas del entorno, además de mamíferios de mayor talla como ginetas, jabalíes, tejones, zorros...

 

OPINIÓN PERSONAL: Lamentablemente la ciudad está restringida al vuelo en globo, pero se puede despegar desde Villanueva de la Cañada o Villanueva del Pardillo, una zona muy bonita cerca de la Sierra Madrileña y de El Escorial, o también desde Aranjuez.

Parece magia ver el montaje de los globos y como en poco más de 20 minutos el globo cobra vida y se levanta majestuoso, impaciente por volar. El despegue se hace siempre de la forma más suave posible, lentamente, ascendiendo despacio. Los primeros minutos de vuelo pueden transcurrir a baja altura, rozando los árboles en un vuelo silencioso e increíble, que permite seguir el trazado del río Guadarrama, en las cercanías de Villafranca del Castillo. Desde aquella altura, rozando las copas de los chopos,es frecuente observar ánades reales en el río, o zorros corriendo por la ladera de una pequeña colina para desaparecer entre la vetación tras una última mirada fugaz a esa burbuja de colores que flota sobre él en el cielo.

Después, para pasar Villafranca del Castillo con suficiente altura y no molestar a los vecinos que sin duda estarán descansando a tan temprana hora, el globo se eleva hasta los 300 metros sobre el terreno. En el horizonte, por donde hacía apenas unos minutos se ha levantado el sol, se recortan las siluetas de los edificios de Madrid, perfectamente reconocibles en el cristalino aire matinal. Los nuevos cuatro rascacielos que marcan el perfil de la ciudad se levantan a la izquierda y más a la derecha se pueden ver las Torres Kio, Torre Valencia, o el Pirulí.

El viento suele llevar al globo hacia Villanueva de la Cañada sobre una bonita dehesa llena de encinas, donde se pueden ver jabaliés cruzando por un claro. La sierra de Guadarrama puede verse al fondo, más cerca destaca la cima del monte Abantos y el puerto de Malagón. Bajo la barquilla un campo de golf lleno de madrugadores deportistas que saludan con la mano. Más tarde se puede pasar sobre el Aquopolis y después sobre la Universidad Alfonso X el Sabio.
Al llegar a Villanueva de la Cañada nos elevaremos para cruzar sobre la población y no descenderemos hasta haber sobrepasado todos sus edificios. Transcurrida una hora de vuelo el piloto nos recordará la posición para tomar tierra, cerca de las localidades de Quijorna o Brunete. Allí mismo, donde el destino haya querido llevarnos disfrutaremos de un brindis con cava y nos entregarán un diploma de bautismo aéreo.

QUE VER: Muy cerca de nuestro punto de despegue tenemos la Sierra de Guadarrama y El Escorial. Merece la pena dedicar unas horas a visitar el Monasterio. En la carretera que va hacia Ávila podemos realizar un bonito paseo hasta la Silla de Felipe II, desde donde se supone que el monarca observaba las obras del Escorial. También merece la pena acercarse al centro Cañada Real en la localidad de Peralejo, en la carretera M-533, Km. 1,600, un rincón para disfrutar de la fauna de la Sierra.

COMER: En el Escorial hay infinidad de lugares donde comer para todos los gustos y de todos los precios. Muy cerca en la localidad de Guadarrama podemos disfrutar de los bocatas más grandes que hayan visto en el bar Romantic, no es un sitio lujoso ni particularmente pintoresco, pero merece la pena visitarlo por los tremendos bocadillos, riquísimos además, que sirven. ¡Ojo! si no tienen mucho hambre puede que no sean capaces de cabar ni con un montadito...

PASEO EN GLOBO POR MADRID:
info@siempreenlasnubes.com / Telf. 607 11 58 46



VER MÁS RUTAS EN GLOBO

----------------------------------------------------------------------------------------------------

VOLAR EN MADRID: ARANJUEZ

Aranjuez es una ciudad con historia y encanto vista desde el suelo, pero desde el aire con los ríos Jarama y Tajo, el palacio Real, y los numerosos jardines que la adornan, esta bella ciudad madrileña nos muestra una simétrica belleza.

Despegamos muy cerca de la ciudad, desde el norte. El día es perfecto, soleado y tranquilo. El despegue es tan suave que algunos pasajeros no se dan cuenta hasta instantes más tarde cuando ya estamos superando las copas de algunos árboles. A nuestra derecha se pueden ver los jardines de la Isla y a nuestra Izquierda, mucho más grandes, los jardines del Príncipe.
La perspectiva nos permite disfrutar del paisaje como si mirásemos un complejísimo mapa en tres dimensiones. El lugar de despegue, rodeado por la carretera Madrid-Aranjuez M-305 y por un meandro del río dan paso a una primera vista del palacio Real, con el jardín del Parterre a un lado y la Plaza de Armas al otro. Más allá se extiende la ciudad, con su conocido trazado cuadricular y sus muchos jardines.

Pasamos sobre el Palacio Real, donde se nos ofrecen unas vistas inigualables tanto del propio palacio como de los jardines que lo rodean. Un poco más a la izquierda está por ejemplo el jardín de Isabel II, y hacia el sur la plaza de toros y el polideportivo. El vuelo transcurre tranquilamente hacia el suroeste, casi paralelo a la Carretera de Toledo por lo que también sobrevolamos el jardín de Oñate.

Cruzamos sobre la Autovía de Andalucía y entramos en una zona de matorral y monte bajo donde podemos ver algunas perdices y conejos. El piloto responde a nuestras preguntas y nos vamos enterando de muchas curiosidades sobre la aerostación y el vuelo en globo. Mientras tanto el vehículo de apoyo nos sigue desde tierra y podemos verle en todo momento.
Poco más de una hora después del despegue tomamos tierra en un vallecito muy tranquilo. El aterrizaje ha sido perfecto y tras ayudar a recoger el material, un momento muy divertido, brindamos con cava, como manda la tradición, y recibimos nuestro diploma de bautismo aéreo.

CONCURSO DE FOTOGRAFÍA

 

PASEO EN GLOBO POR ARANJUEZ:
aranjuez@siempreenlasnubes.com



VER MÁS RUTAS EN GLOBO



VOLAR EN VALLADOLID

Quedamos con el piloto a las afueras de Valladolid y desde allí fuimos a elegir el lugar de despegue para cruzar sobre la ciudad. Para determinar la dirección del viento lanzaron un globo de helio y durante unos minutos el piloto estuvo mirando su trayectoria ayudado por una brújula. Después buscamos un lugar y comenzaron a montar el globo.

Es impresionante ver lo rápido que montan el globo y como se levanta cuando encienden los quemadores y calientan el aire de dentro.

El despegue fue suave y tranquilo. El viento nos empujaba suavemente hacia la ciudad. Las riberas del Pisuerga, flanqueadas de chopos marcaban una línea verde en nuestra trayectoria. El globo fue bajando y tras rozar las copas de los árboles se introdujo entre ellos, sobrevolando el río, muy cerca del agua. Fue un momento lleno de magia y tranquilidad.

Después nos elevarnos sobre los árboles una vez más y entramos a la ciudad, pasando por encima de algunos edificios de Valladolid. Desde allí las vistas eran maravillosas: La plaza de toros, la catedral, la Antigua... La gente nos saludaba emocionada desde tierra.

Como es natural el tiempo se nos pasó "volando" y la hora de vuelo llegó a su fín. El piloto nos informó de que comenzábamos el descenso para aterrizar, lo que nos llevó, tras cruzar la ciudad, a una zona arbolada y un enorme descampado donde aterrizamos suavemente.

Ya sabía lo que venía a continuación: El brindis con cava y el diploma de vuelo. El cava fresquito nos sentó de maravilla y el diploma un bonito detalle que completa un recuerdo inolvidable y hermoso.


PASEO EN GLOBO POR VALLADOLID:
info@siempreenlasnubes.com / Telf. 607 11 58 46

 



VER MÁS RUTAS EN GLOBO


VOLAR EN SALAMANCA
Volar en globo en el Castillo del Buen Amor
Una experiencia de altura
Si se une un entorno espectacular, un alojamiento único y original, una agradable cocina y las sensaciones inolvidables de un vuelo en globo, tendremos una experiencia de altura que no olvidaremos jamás. Y eso es lo que puede conseguirse cuando uno se aloja en el Castillo del Buen Amor, en Salamanca.
Amanece cerca de la localidad de Topas, en Salamanca. Las primeras luces del amanecer iluminan las piedras calizas del Castillo del Buen Amor, donde hemos pasado la noche. La primera imagen del castillo sorprende al visitante pues se encuentra en un estado de conservación excelente. Lleva en ese mismo lugar desde el siglo XI, soportando tormentas como las que se desataron la noche anterior a nuestro vuelo.
Mientras montamos el globo disfruto del entorno tan especial desde el que despegaremos esa mañana. Las habitaciones son todo un lujo y la cena fue exquisita, pero ya tenía ganas de que llegase el momento del despegue. Si las condiciones lo permitían trataríamos de despegar del mismo parking, a 15 metros del foso donde ahora hay una preciosa piscina. Y aunque la noche se cerró con negros nubarrones y una tormenta cuajada de relámpagos, la mañana se presenta tranquila, tanto que el globo ya está llenándose de aire junto al castillo.
Acciono el quemador temeroso de despertar a los demás huéspedes. Fernando, el responsable del castillo sube a bordo y despegamos suavemente, para admirar bien la magnífica construcción medieval del Castillo del Buen Amor. El viento nos empuja suavemente hacia Topas, pero las vistas mientras nos elevamos son espectaculares.
Sobrevolamos un valle en el que se ha embalsado la niebla y que ahora parece atrapar las nubes bajo nuestra barquilla. El vuelo transcurre silencioso, tranquilo, sobre paisajes que invitan al recogimiento. Una hora después y tras un aterrizaje algo movido brindamos con cava, como se hace siempre que se vuela en globo, en cualquier lugar del mundo. Fernando recibe con ilusión su diploma de bautismo aéreo y regresamos al castillo. Todavía tenemos todo el día por delante.
La noche en el castillo ha sido mágica, como el vuelo en globo. Hemos pasado dos días inolvidables y decido que tengo que contarlo para que otros puedan disfrutar de esas sensaciones: Un alojamiento cómodo y original, un entorno único, una agradable cocina, un trato excepcional y además la posibilidad de volar en globo... que más se puede pedir.

 

También existe la opción de volar en otros lugares de la provincia e incluso sobre Salamanca.

PASEO EN GLOBO EN EL CASTILLO DEL BUEN AMOR (SALAMANCA):
info@siempreenlasnubes.com / Telf. 607 11 58 46 


VER MÁS RUTAS EN GLOBO


VOLAR EN MÉRIDA

El viento dominante aquel día fue el responsable de que eligiésemos las orillas del Guadiana para nuestro despegue de aquella mañana, y fue una suerte porque el río estaba precioso a aquella hora cercana al amanecer. Algunos patos nadaban en el agua y una garza solitaria nos observaba mientras el globo se iba llenando de aire. El primer fogonazo del quemador la hizo levantar el vuelo y me arrepentí de no tener preparada la cámara todavía, pues la imagen fue preciosa con el globo de colores elevándose en el aire cristalino y la garza detrás, agitando sus alas sobre el agua.

Éramos 10 amigos en el globo, la mayoría de ellos no había volado nunca, algunos ni habían imaginado que volar en globo fuese tan fácil de organizar. Tampoco esperaban que dejásemos el suelo tan lentamente y con aquella suavidad. Alguno más miedoso se asombró de lo tranquilo y relajante de la experiencia. Los primeros momentos del vuelo fuimos muy cerca del agua, para elevarnos poco a poco a medida que alcanzábamos la otra orilla donde nos esperaba la ciudad. Las primeras vistas para almacenar en el recuerdo fueron del río y del Puente Lusitania obra de Santiago Calatrava. Pero aunque resultaba fascinante las primeras edificaciones reclamaban nuestra atención.

Algunos vecinos nos saludaban desde los balcones y los coches hacían sonar sus cláxon para darnos los buenos días. Pero si en el suelo todo eran sonrisas y buenas caras, en la barquilla del globo las expresiones eran difíciles de describir. En las caras de mis amigos había sorpresa, alegría, curiosidad... Pero sobre todo ilusión. Fue un acierto aquella idea de celebrar la despedida de soltero con un vuelo en globo.

De repente alguien señaló abajo y nos dimos cuenta de que estábamos sobrevolando el anfiteatro romano que habíamos visitado desde tierra el día anterior. Nos fuimos acercando hasta pasar por su vertical. Un rápido vistazo nos ayudó a reconocer también el circo romano, que quedó a un lado. Desde arriba todas las distancias parecen cortas y la ciudad se mostraba ante nuestros ojos casi como si mirásemos un complejo callejero en tres dimensiones... Allí podíamos ver donde aparcamos el coche, y allí fue donde compramos un helado...

La ciudad quedaba atrás cuando comenzamos a descender y a realizar un vuelo rasante sobre el suelo. Tras el aviso del piloto para que nos colocásemos en la posición de aterrizaje tomamos tierra a las afueras de Mérida.

Mientras brindábamos con el cava bien frío que acompaña todos los aterrizajes en globo y antes de que nos diesen el diploma de vuelo, nos hicimos varias fotos con el piloto y nuestro equipo de tierra para tener un recuerdo gráfico de aquel día inolvidable.

 

QUE VER: Una vez que acaba el paseo en globo tenemos todo el día por delante y en Mérida hay mucho que ver. Los orígenes de la ciudad se remontan al año 25 antes de Cristo, cuando el Emperador Octavio Augusto decidió fundarla para acoger en ella a los soldados licenciados de las legiones V y X. Así nació Emérita Augusta, que todavía hoy conserva su teatro romano—que en verano acoge el Festival de Teatro Clásico—, el Circo o Hipódromo—uno de los pocos que se conservan en el mundo con su planta completa—, calzadas, acueductos, puentes, termas... Ente los hallazgos más recientes la casa de Mitreo, una mansión romana con un famoso mosaico. En Mérida además hay vestigios de otras culturas como la alcazaba árabe construida por Abderramán III en el año 835 que fue la primera de la Península.
El Museo Nacional de Arte Romano, donde podemos disfrutar de sus fondos que proceden de la ciudad y de su entorno, y el propio museo, obra de Rafael Moneo, es una buena muestra de la arquitectura contemporánea. Cerca de la ciudad también merece la pena visitar la población de Lácara, donde abundan los vestigios prehistóricos, entre ellos el Dolmen del Prado, el monumento megalítico más grande de España.

DÓNDE ALOJARSE: Una visita a Mérida en la que además se va a volar en globo merece un hotel que ésté a "la altura" de la experiencia. El Hotel Adealba, una casa señorial del S. XIX convertido en el 1† Hotel Domótico de España, nos ofrece comodidad, una atención excepcional y un Spa, todo ello en el mismo centro de Mérida, a tan solo 50 metros del Templo de Diana.

PASEO EN GLOBO EN MÉRIDA:
info@siempreenlasnubes.com / Telf. 607 11 58 46


VER MÁS RUTAS EN GLOBO


SEGUIREMOS AÑADIENDO LUGARES POCO A POCO
y completando la información para los viajeros

Si quiere volar en algún lugar concreto solicite información en
info@siempreenlasnubes.com / Telf. 607 11 58 46

VER MÁS RUTAS EN GLOBO

 


 

MADRID: Valdemorillo (Madrid)
EXTREMADURA:Almendralejo (Badajoz)
Telf. 607 11 58 46
info@siempreenlasnubes.com